Pureza que nace del deshielo de Sierra Nevada.
Aceite de Oliva Virgen Extra de finca propia, sin filtrar y molturado en el día. Del árbol a su mesa, sin intermediarios.

Más que olivicultura, un legado familiar.
No somos una gran industria, somos guardianes de la tierra. A los pies de la Dehesa del Generalife, a 720 metros de altitud, nuestros olivos se nutren de las aguas cristalinas del río Genil. Supervisamos cada estado fenológico del árbol de manera exhaustiva. Tras un año de esfuerzo, recolectamos la aceituna en su momento óptimo de maduración y procedemos a su molturación en el mismo día. El resultado es una experiencia sensorial transmitida de generación en generación.
Agua de Sierra Nevada
Finca Propia
Recolección Temprana
Más que olivicultura, un legado familiar.
Del olivar a la botella. Producimos exclusivamente dos monovarietales que capturan la esencia de nuestra tierra: Hojiblanca (equilibrado y aromático, ideal para crudo) y Picual (intenso y estable, el rey de la cocina). Ambos disponibles en formato «En Rama» (sin filtrar) para quienes buscan el sabor original de la aceituna.
Caprichos para el paladar.
El aceite no solo se bebe, se vive. Complete su experiencia con nuestra selección de quesos artesanos (cabra y oveja) curados lentamente en nuestro propio AOVE y las innovadoras mermeladas de aceite (natural, tomate o jamón). El maridaje perfecto para regalar o disfrutar en momentos especiales.